Narón canta a los despropósitos

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FERROL

JOSÉ PARDO

Las comparsas provocarán sonrisas con letras irónicas y disfraces espectaculares

19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las calles de Narón se llenarán este fin de semana de extraños y fantásticos personajes como por arte del birlibirloque. La culpa habrá que echársela, por supuesto, al carnaval, cuyos festejos alcanzará su punto álgido mañana, con la celebración del ya tradicional festival de comparsas. «¿Que de qué van disfrazados los grupos en esta ocasión?... ¡Eso es casi un secreto de estado, nadie quiere soltar prenda!», asegura una de las trabajadoras del Padroado de Cultura del Concello. Ante la falta de pistas, la única manera para salir de dudas sobre los trajes que lucirán las comparsas y los despropósitos a los que dedicarán sus letras este año será acudir al festival. La cita comenzará a las cinco de la tarde. Será a esa hora cuando dará comienzo el desfile de las ocho comparsas participantes: Parrandolos, Farrapos de Gaita, A Revolta, Os Cascarilleiros, Os Xarandeiros y Os Lunares, de Narón; Amigos do Entroido, de Neda; y As Vellas da Troula, de Fene. Al ritmo de sarcásticas canciones, los miembros de los grupos partirán de la plaza de la Constitución, en A Solaina, y recorrerán varias calles hasta llegar al polideportivo de A Gándara, donde comenzarán las actuaciones a partir de las seis de la tarde. La fiesta se prolongará hasta la noche. Y será entonces cuando llegará el momento decisivo: el jurado desvelará los nombres de las tres mejores comparsas. La elección se hará en función de cuatro criterios; la originiladidad de los disfraces, el ingenio de la crítica lanzada en la actuación, la calidad musical y la contribución a la recuperación de algún rasgo característico del antroido gallego. Los ganadores no se llevarán premios en metálico -el Concello reparte ayudas que van de los 300 a los 600 euros para la confección de los regalos-, sino una figura en recuerdo del Día del Antroido y, por supuesto, los calurosos aplausos del público. ¡Qué tiemblen Bush, Aznar y.... el mismísimo Xoán Gato!