?ace muchos años, cuando todavía existía el puente de armadura metálica, los lugareños de O Couto utilizaban el sendero ferroviario para cruzar la ría casi de forma diaria. «Cuando yo era una niña, Ferrol nos parecía que quedaba muy lejos, así que íbamos a Neda por el puente del tren para casi todo; para ir al pan, a la carnicería, a la modista.....», recuerda una vecina de la parroquia. Después, con la retirada de la estructura de metal, la pasarela de madera que bordeaba el puente desapareció y también quedó escondido, bajo la grava del tendido, el camino real que conducía a la estación en el trecho de Neda. Pero las costumbres no cambiaron, así que muchos vecinos seguieron utilizando la vía y la cuneta para cruzar de un lado a otro. Además, muchos mariscadores usan un acceso situado a mitad de camino del tramo, casi al final del tadul, para bajar a la ría. Los obreros temen que estos pescadores, cuando esté lista la obra, rompan la verja que separará la pasarela de la vía para seguir utilizándolo.