La revolución del grelo

A. Vellón MONFERO

FERROL

JOSÉ PARDO

En directo | Feira de Val Xestoso Larga procesión para obtener una ración de laconada, perolas humeantes y calorcillo primaveral; éxito de público y crítica en la fiesta gastronómica de Monfero

08 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?al Xestoso es un gran brochazo verde en el corazón de Monfero. Un paraíso de fertilidad. Cosas del «microclima» de la zona, según los que entienden. En la parroquia viven alrededor de cuatrocientas personas, aunque ayer la población se triplicó. Todos tenían un objetivo común: la carpa blanca en la que bullían las perolas de la quinta edición de la Feira do Grelo. El reclamo gastronómico y el buen tiempo -mucho más propio de la primavera que del mes de febrero- se unieron para hacer trizas las previsiones. «Quedámonos un pouco cortos, hai máis xente da que esperábamos». Antonio Maroño, presidente de la cooperativa Val Xestoso y responsable de la organización, destacaba que se habían batido todas las marcas. Pasadas las dos de la tarde, el improvisado comedor se quedaba enano. Mesas repletas y una larga procesión de aspirantes a hacerse con una ración del plato del día: la mítica verdura acompañada de cachola, lacón y chorizo. El polifacético Xurxo Souto dio buena cuenta de lo suyo tras abrir el fuego con la lectura del pregón. Compartió mesa y mantel con el vicepresidente de la Diputación, Xaime Bello, y el alcalde de Monfero, Andrés Feal. El diseñador Julio Novoa y el presidente de la Confederación de Empresarios, Alejandro Langtry, también se sumaron al festivo encuentro. Y es que el grelo es ya el gran embajador de Monfero. Pero no su único atractivo. Requesón, pan y bollería, artesanos... En poco más de dos horas se ventilaron 1.500 kilos del producto. Prueba superada, y con nota, para una feria cuyos primeros preparativos comenzaron hace ya más de dos meses. Juan Pena y Juana Iglesias fueron los héroes del día. Premio incluido. Él por presentar las mejores madas y ella por la buena pinta de su cesta. Y mientras la feria de Monfero se consolida, en Ares debutaron con la suya. El marco, de lujo: el monasterio de Santa Catalina. Toda una revolución esto del grelo.