MONTE VENTOSO | O |
27 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA POLÍTICA de apretarse el cinturón en la sanidad pública sorprendió al área de Ferrol en desventaja respecto a las otras nueve demarcaciones en que está dividida Galicia para el Sergas. De tal manera que la carencia de especialistas se ha convertido en el principal obstáculo para aligerar las listas de espera. Lo dijo en su día la junta de personal del complejo hospitalario Marcide y ahora las asociaciones de enfermos. Si las ferrolanas paren con más dolor que el resto de las gallegas, porque los paritorios no disponen todavía de la anestesia epidural, lo mismo ocurre con enfermos que, por las escasas plantillas de radiología u otras especialidades deben aguardar meses o aceptar que los operen en Viveiro. Así están las cosas. Las asociaciones de enfermos calculan que se precisarían nada menos que 65 nuevos especialistas para equiparar el área sanitaria a cualquier otra del Sergas. Ferrol ya fue la última ciudad en contar con hospital público propio y ahora sigue siendo la última en equipamientos. ¿Qué mal fario tendrán los ferrolanos con la Administración?