Crónica | Interminables trabajos en el mercado En junio del 2002 una treintena de pescaderos se trasladaron a una ubicación provisional para rehabilitar la deteriorada nave de Ucha; año y medio de intervención y volverán a casa
23 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Cuatro mostradores, dos pasillos, tres decenas de comerciantes que gritan sus precios y ofrecen los mejores productos de la ría. La escena se repetía desde los años veinte en la misma pescadería, la que diseñó Rodolfo Ucha. Noventa años cumple este 2003 prestando servicio de forma casi ininterrumpida. Casi. La nave ha estado en obras durante dieciocho meses, los que separan junio del 2002 de diciembre del 2003, cuando está prevista -la enésima previsión municipal- la reapertura del recinto. Será en un edificio y un interior muy parecido al que proyectó el genial arquitecto, combinando azul y blanco en el exterior (claridad y limpieza, como el mar, proyectan esas tonalidades), con madera noble en las partes interiores techos y mostradores repartidos a derecha, izquierda y centro, una instalación totalmente remozada aprobada durante el pasado mandato y que supondrá un salto de calidad para los pescaderos de A Magdalena. Ahora esos mismos profesionales trabajan en un reducido espacio, una nave contigua que iba a ser únicamente para tres meses. En otoño de aquel 2002 deberían haber vuelto a casa, a la nave original. Pero hubo que esperar. En Navidad, decía el ejecutivo local, habría un nuevo mercado. Pero la crisis en la coalición -expulsión del gobierno de cuatro ediles socialistas- paralizó la acción gubernamental. Luego se prometió abril, pero tampoco fue. Y lo que iban a ser tres meses se multiplicaron, por el momento, por seis.