?n diciembre del 2001, TPF, una sociedad participada por el empresario local Santiago Pérez Torres y el megagrupo Acciona, solicitó a la Autoridad Portuaria que le concediese 259.000 metros cuadrados de espacio en la futura dársena exterior de Caneliñas para construir una terminal polivalente de contenedores. Se comprometía a invertir 72 millones de euros, a mover anualmente entre 418.000 y 531.000 TEU y a generar 45 puestos de trabajo directos. Meses después, Urbaser, empresa filial de Dragados, demandó algo similar. La Autoridad Portuaria ha optado por convocar un concurso público en lugar de adjudicar directamente la parcela a una de las dos. ?errol competirá con las principales ciudades costeras de España y Portugal por atraer el movimiento de grandes buques portacontenedores. Se trata del tráfico marítimo que más crece a nivel mundial desde mediada la década de los noventa; es un negocio de los considerados limpios y, además, poco explotado tanto en la cornisa atlántica como en la cantábrica, según expertos del sector. En la futura dársena exterior se construirá una terminal polivalente para la carga y descarga de mercancías envasadas. La instalación ocupará aproximadamente 23 hectáreas de terreno, superficie equivalente a la de 46 campos de fútbol. Podrá recibir barcos con esloras de hasta 250 metros; esto es, algo más largos que el Prestige . Fuentes de la Autoridad Portuaria estiman que, al lustro de iniciada la actividad (hacia el 2011), por esa estación pasarán cada año alrededor de 500.000 TEU, un estándar convencionalmente utilizado para medir el trasiego de recipientes. Traducido el dato a toneladas de peso, resulta una cantidad cercana a los diez millones. «Es un objetivo muy razonable, conseguible», aseveran las mismas fuentes. Del País Vasco al Algarve En toda la península Ibérica, a día de hoy, tan frenético ritmo de actividad sólo se registra en tres muelles: Algeciras, Valencia y Barcelona, por este orden. De la comparación anterior se deduce que las nuevas instalaciones de Caneliñas podrían liderar este segmento de mercado en la zona ribereña entre el País Vasco y el Algarve luso. Mediante un comunicado de prensa, ayer, el organismo que preside Ángel del Real informó de que ya ha iniciado los trámites para hacer realidad su programación. Tras recibir el visto bueno del Ministerio de Fomento y convocar el preceptivo concurso público, en los próximos meses adjudicará al capital privado la construcción y posterior explotación compensatoria de la terminal. El Puerto calcula que la compañía adjudicataria habrá de invertir inicialmente unos 40 millones de euros en el proyecto. Por ahora, elude hablar de generación de puestos de trabajo, aunque fuentes del sector cifran en unos 50 los contratos estables que, directamente, sostendrá el funcionamiento regular de la infraestructura. «A esa cifra -matizan-, hay que añadirle decenas o incluso cientos de empleos indirectos e inducidos, y sin entrar a valorar la situación en fase de obra».