La consellería accede a mantener una reunión después de tres semanas de movilizaciones El secretario xeral de Pesca visitará el martes a los representantes del colectivo
12 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Trece días: ese ha sido el tiempo que han tardado las mariscadoras mayores de Mugardos en flexibilizar la postura de la Xunta respecto al conflicto entre la Consellería de Pesca y un grupo de cuarenta trabajadoras del mar de las cofradías de San Telmo y Barallobre. Y se ha flexibilizado porque, mientras que el pasado 30 de octubre el secretario xeral de Pesca descartaba reunirse con los representantes del colectivo, ayer mismo aceptó concertar con ellos un encuentro para escuchar las demandas de las trabajadoras, que queda fijado para el martes. Las mariscadoras se movilizan desde hace más de dos semanas para reclamar que no se les imponga una cotización estándar a la Seguridad Social como requisito previo para obtener sus permex (permiso marisquero de explotación). En la fecha citada, y después de una primera serie de concentraciones reivindicativas de las afectadas, Miguel López Sieiro se dirigió a ellas en los siguientes términos: «Non poderán obte-lo permex, nin polo tanto poderán mariscar (...), agás que procedan a regularizar a súa situación mediante a alta no Réxime Especial de Traballadoras do Mar». A continuación, les daba a entender que tales exigencias eran innegociables, al descartar la posibilidad de establecer una mesa de negociación. Pero ayer cambió el escenario: los representantes sindicales se desplazaron a Santiago y volvieron con fecha y hora establecidas (según confirmó la propia consellería) para hablar con López Sieiro. En ese encuentro, plantearán al secretario xeral de Pesca el pago de una modalidad de cotización que permita a las mariscadoras recibir una pensión contributiva cuando se jubilen.