Las prioridades de Hacienda se concentran en el control de gastos e ingresos y la gestión transparente de las cuentas públicas. Pero, a punto de cerrarse los primeros presupuestos de la coalición PP-IF, lo primero es garantizar la recaudación de impuestos, como explicaba el concejal de Hacienda, José Manuel Rey. Es decir, mantener un estricto control sobre los deudores de las arcas locales para poder reducir la deuda, pagar a proveedores y garantizar inversiones procedentes de Santiago, Madrid o Bruselas. En Ferrol, recordaba el pasado mayo la ex responsable de Hacienda, María Luisa Sabio, «hai moitos veciños que non pagan». Esa precaridad en el cobro a los ciudadanos -durante un año y medio no se avisó de embargo alguno de cuenta o bienes a los deudores- no es nueva. Está documentada desde 1984. Desde aquella fecha al 2001 el Concello dejó de ingresar 16,9 millones.