DE VIAJE | O |
30 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ELLOS apenas tienen seis años y no entienden por qué, pero el caso es que estos días no hay cole en Piñeiros, así que están contentos. Los ponen un buen rato frente a grandes carteles pintados con palabras raras que no saben leer. Lo pasan bien, porque viene gente que no conocen y les sacan fotos con cámaras grandes. Total, ir a clase es aburrido. Y hoy, otra vez, qué bien, les dicen que tampoco, porque resulta que sus papás están enfadados con unos señores de traje que a veces vienen al cole, se reúnen con gente y se marchan diciendo que lo que hay es suficiente. Ellos no tienen claro a qué se refieren. Y los papás dicen que de suficiente, nada. Y ellos se preguntan qué pasa, que mañana parece que tampoco habrá cole, porque los señores del traje no se entieden con los papás y con los profes, vaya lío. Y ellos siguen parapetados tras unas consignas que no hay quien entienda. Y no van a clase, qué diver, y sus amigos de otros coles, sí. No entienden por qué están en la calle y no en el aula. Yo, tampoco.