?esde enero de 1998, el puente de As Pías es sinónimo para muchos del espectacular y trágico choque del Discoverer Enterprise , un siniestro que destrozó el viaducto y dejó a Ferrol incomunicado. Y, nunca mejor dicho, aquellos fangos trajeron estos lodos. La necesaria celeridad en la construcción de una nueva infraestructura acarreó unos resultados irregulares, una plaga de grietas, problemas viarios y males para el marisqueo. La imagen del Discoverer incrustado en el cemento de As Pías dio la vuelta el mundo un 13 de enero que siempre olerá a pesadilla. Fueron necesarios nueve remolcadores para desencallar el artefacto flotante que, de paso, dejó sin suministro de agua potable a Fene, Ares y Mugardos. Atascos La carretera de Castilla, único acceso a la ciudad, se vio completamente sobrecargada de tráfico, provocando retenciones de hasta diez kilómetros. Menos de dos meses después, el 10 de marzo, el alcalde de Ferrol, Juan Blanco, y el ministro de Fomento, Arias Salgado, cortaban por segunda vez una cinta oficial en As Pías para reabrir el puente. ?l puente de As Pías acaba de cumplir 35 años. Fue el 16 de octubre de 1968 cuando Pedro de Areitio y Rodrigo, Director General de Carreteras, inauguraba oficialmente una infraestructura que cortó el agua, como dibujada por un tiralíneas, para conectar Fene y Ferrol y ahorrar ocho kilómetros de recorrido. Son 2.100 metros de tramo total. El viaducto, propiamente dicho, era de 334 metros. Los 1.766 restantes estaban -y siguen- cubiertos con escollera hasta enlazar ambas márgenes de la ría con el puente. Costó más de 53 millones de las antiguas pesetas. Testigo de excepción de la histórica jornada fue José María López Ramón, en aquel momento gobernador civil del Ourense y antes alcalde de la ciudad, justo cuando se comenzó a gestar la obra (1962). Recuerda la jornada como un día «emocionante, muy importante para todos». Anécdotas, pocas. Reinó la oficialidad. Si acaso, un guiño a los lindes geográficos. Rememora: «El director general de Carreteras, tras cortar la cinta recorrió en coche el puente. A mitad de camino, el alcalde de Fene se apeó para que se subiese el de Ferrol». Ya en 1968, aunque en conversaciones informales, se planeaba la ampliación de la infraestructura para el año 2000, tal y como recuerda López Ramón. Pero el tiempo corrió y todo sigue, más o menos, igual. El puente de As Pías vive un aniversario marcado por la estrechez de sus carriles y plagado de arrugas en forma de peligrosas serpientes de aglomerado dedicado a cubrir grietas. Espera como agua de mayo el lifting preparado por el Ministerio de Fomento, que anunció el pasado mes de julio un reasfaltado integral de la infraestructura, que se ejecutará durante el próximo ejercicio. Quede para el recuerdo que el viaducto fue diseñado para un tráfico de 8.000 vehículos por jornada como máximo. El presente dicta que son más de 30.000 los coches que lo utilizan cada día, según los últimos aforos realizados por Tráfico.