Análisis | El futuro Los ciudadanos exigen cada vez más comodidades e información, menor precio y mejor servicio para que sus coches se queden aparcados en el garaje
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ada vez es más difícil convencer a los ciudadanos de que dejen su coche en casa y se suban a un autobús. En esta afirmación coinciden políticos, técnicos y empresarios del sector. Es posible, sin embargo, hacerlo. Un ejemplo de ello es el Consorcio de Transportes de la Comunidad de Madrid, que en los últimos años ha logrado invertir las tendencias y ha comenzado a ganar viajeros. La comodidad del servicio y el precio son dos factores fundamentales. Si el usuario pierde dinero utilizando el transporte público será difícil que se incline por él. En este sentido, todas las miradas están dirigidas a la Xunta y al Estado, ya que en su mano está la aplicación de nuevas políticas de subvención que permitan a los operadores aplicar precios más baratos. Las empresas tienen, por otra parte, la obligación de ofrecer un servicio cada vez mejor para conseguir atraer a los clientes. La calidad de los vehículos es un factor importante, pero todavía lo son más las rutas. Si el autobús deja al ciudadano lejos de su punto final de destino es más que probable que vaya en automóvil. Una de las grandes novedades que se pretende introducir en el futuro es la intermodalidad. Se trata de que el viajero pueda, con un solo billete, utilizar diferentes medios de transporte, como el tren y el autobús. La experiencia madrileña demuestra que esta receta, junto al ajuste de los horarios de las rutas a las necesidades sociales, da buen resultado. ?os técnicos de las diferentes empresas contratadas por la Xunta para promover el transporte público en áreas metropolitanas coinciden en la necesidad de abrir el centro histórico de la ciudad a las líneas de autobús para evitar la constante pérdida de viajeros e invertir la tendencia al alza en el uso del vehículo privado. Así lo indicó ayer el coordinador del informe solicitado por el Gobierno gallego, Juanjo Ruíz. Aclaró: «Hay que llevar a la gente hasta donde quiere ir». Política Territorial estudia actualmente toda una serie de propuestas que habrá de transmitir de inmediato al Concello de Ferrol. Las medidas serán expuestas también a los demás regidores de la comarca de Ferrolterra para alcanzar el adecuado clima de consenso que permita desarrollar rápido la iniciativa. Por lo que respecta a la ciudad, ha trascendido la necesidad de conjugar la peatonalización del centro con la apertura de las calles Magdalena e Iglesia para la entrada y salida, respectivamente, de los autobuses urbanos. Esta medida está ya contemplada en el Plan Especial de Reforma Interior (PERI) y también ha sido reiteradamente demandada por la empresa Tranvías. El plan para frenar la utilización del vehículo privado sugiere también la necesidad de que el transporte interurbano -el que llega actualmente a la estación de autobuses desde los demás concellos de la comarca- pueda penetrar en la zona centro para dejar a los pasajeros en el interior de la ciudad. Esta variación supondría, según los técnicos, un reclamo muy importante para los viajeros. Primera experiencia Juanjo Ruíz considera que la comarca de Ferrolterra reúne las condiciones idóneas para ser el lugar en el que se desarrolle el plan piloto de la Xunta para impulsar el transporte público, aunque será el Gobierno gallego el que tome la última decisión en este sentido. Dos son, a grandes rasgos, los motivos en los que descansa esta posibilidad. Los principales operadores del transporte en autobús de la comarca -Tranvías y Rialsa- pertenecen al mismo grupo familiar, lo que facilita la adaptación de rutas y horarios. Así lo reconocía ayer el responsable de las mismas, Carlos Botas. En segundo término, tal y como explica el coordinador del proyecto solicitado por la Xunta, Ferrol es uno de los pocos lugares de Europa en los que existen trenes de cercanías, líneas de bus y transporte marítimo -las lanchas de la ría-. Estos tres factores propician la intermodalidad que persigue la Consellería de Política Territorial como uno de los objetivos prioritarios.