Los barcos con clínker tendrán que descargar en un espacio cerrado

M. Cheda FERROL

FERROL

CÉSAR TOIMIL

El Puerto obliga a la consignataria Pérez Torres a comprar aspersores de polvo y cañones de presión Cuarenta vecinos del muelle comercial habían denunciado que el material llegaba a sus casas

22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los barcos que lleguen a la ciudad con sus bodegas llenas de clínker, la materia prima básica empleada en el proceso de elaboración del cemento, tendrán que dejarlo en espacios cerrados. Así lo ha decidido la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, tras recibir dos escritos de protesta firmados por cuarenta personas con residencias próximas al muelle Fernández Ladreda. Esas denuncias certifican que, durante la descarga del buque mercante Handy Explorer , en los días 27 de junio y 8 de julio pasados, «numerosas» partículas de polvo alcanzaron decenas de inmuebles cercanos al lugar. Según un portavoz del colectivo de afectados, una familia que residía en el entorno ha decidido poner su casa en venta y mudarse, pues uno de los miembros comenzó a padecer agudos ataques de asma. De acuerdo con fuentes de la comunidad portuaria, el organismo que preside Ángel del Real ha obligado a la empresa consignataria Pérez Torres a construir un almacén dotado de grandes filtros aspersores. Además, la compañía habrá de adquirir dos cañones con un radio de alcance de 50 y 100 metros, respectivamente, para rociar el clínker con productos tensoactivos, de modo que se evite, o cuando menos reduzca, su dispersión en el ambiente. En respuesta al requerimiento, dicha sociedad ha presentado al Puerto un informe de mejoras medioambientales que incluye todas esas exigencias. Sin embargo, la principal de todas (edificación de una nave para las descargas) no habrá sido satisfecha cuando esta semana arribe al municipio el Cementos Cantábrico , con 1.500 toneladas de clínker a bordo. Un tráfico al alza En el 2001 no llegaron a 50.000 las toneladas de este producto movidas dentro de los muelles locales, tráfico que se multiplicará al menos por nueve cuando los Albertos, Cortina y Alcocer, abran una nueva cementera en Narón, hacia mediados del 2004. Será la segunda del ayuntamiento, tras la de As Lagoas, que funciona desde finales del 2002.