Entrevista | José Carlos Martínez Pérez Carlos Martínez preside una empresa con medio millar de trabajadores que factura al año sesenta millones de euros; pero los nuevos proyectos siguen bullendo en su cabeza
12 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hijo de un médico rural y de una ama de casa que educó a ocho hijos. Uno de ellos le salió empresario. A los 21 años se fue a Madrid en busca de aventura. Y la encontró. Es ?osé Carlos Martínez Pérez (Pontedeume, 1937), presidente del Grupo Einsa, una empresa que emplea a medio millar de personas y que al año factura 60 millones de euros. Con ese dinero hasta se podría construir un tramo de trece kilómetros de autopista. -¿Buscó aventura sólo por dinero? -En absoluto. Simplemente, quise cambiar las cosas, demostrar que siempre se pueden hacer mejor. Claro, para eso precisas fortaleza, constancia y absoluta dedicación. -Pero cuando se fue a Madrid ¿qué ansiaba? -Tenía y tengo una ideología perfectamente clara: quería contribuir a la economía y lograr que los jóvenes tuviesen una oportunidad para demostrar sus capacidades. -Y usted ¿cómo logró su oportunidad? -Comencé como perito de las compañías aseguradoras de vehículos hasta que me convertí en editor de publicaciones del sector. A finales de los 80 ya tenía una empresa importante, mientras que aquí, en Ferrol, estaba en marcha el proceso de reconversión naval. Entonces fue cuando me planteé: ¿Qué puedo hacer por mis paisanos? Y en 1992 inauguramos la planta de Andrade y siete años más tarde, la de As Pontes. -Y creciendo. ¿Hasta dónde quiere llegar? -Estamos condenados a crecer. Si no tienes nuevos proyectos desapareces. -No parece conocer lo que es la tan aireada y eterna crisis económica. ¿Realmente estamos en recesión? -Bueno, el Financial Times calificaba la industria española como la estrella de Europa. -¿Cree necesaria una reforma del mercado laboral? -Sí. Por el bien del empleo son necesarias más reformas estructurales. Yo hablo por mi experiencia. Me he encontrado casos de trabajadores que no están dispuestos a dejar la planta de Madrid y prefieren una indemnización antes de trasladarse. El trabajador debe estar dispuesto a la movilidad, igual que nosotros estamos obligados a crecer en otros lugares. -El Ayuntamiento de Pontedeume le acaba de declarar hijo predilecto. ¿Qué tiene que decirle a su pueblo? -Que soy eumés y que me honra profundamente esa distinción. Fue un acto precioso en el que nos juntamos cuatro generaciones. Estaba mi madre, mis hijos y algunos de mis trece nietos. -El Grupo Einsa acaba de poner en marcha una empresa que atiende en sus hogares a los ancianos de Pontedeume. -No podemos vivir de espaldas a unos problemas que las administraciones no resuelven. Hemos comenzado en Pontedeume, pero continuaremos con este proyecto de la Fundación Einsa en As Pontes.