El aluvión de demandas de la anestesia epidural registrado durante 1998 llevó al Insalud a establecer un programa (el Plan Integral de Atención a la Mujer). El instituto preveía para ese mismo año que un 40% de los partos vaginales fuesen con anestesia epidural y alcanzar el 100% en el 2000. Las comunidades autónomas con competencias sanitarias (Galicia, País Vasco, Navarra, Cataluña, Valencia, Andalucía y Canarias) siguieron la misma pauta, aunque el ritmo de aplicación está siendo desigual en algunas autonomías porque en Galicia no se han cumplido estas previsiones. En el interior de la propia comunidad de Galicia también es desigual la implantación. El caso de Ferrol es paradigmático porque en el hospital público apenas se realiza un parto al mes con anestesia epidural. Es un caso paradigmático de agravio comparativo en el seno de la red hospitalaria del Sergas. Mientras que en A Coruña, Lugo, Vigo o Ourense los hospitales públicos tienen muy adelantada ya la nueva anestesia, en Ferrol se carece de una previsión. O, al menos, nada se informa oficialmente. La privada En la sanidad privada, el precio puede alcanzar los tres mil euros. Aunque ningún hospital privado de la ciudad realiza partos, ni tampoco lo hace el hospital militar.