Reportaje | As Pontes recupera su patrimonio arqueológico Diez especialistas de un centro de investigación francés catalogan los restos megalíticos del municipio minero. Calculan que hay 130 túmulos y varias decenas más destruidos
27 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os montes de As Pontes están plagados de tumbas. Las más antiguas se excavaron cinco mil años antes de Cristo. Apostado sobre la cima de uno de estos túmulos, el situado en la necrópolis de Cheiván, el arqueólogo Jacobo Vaquero cuenta que allí, sobre las cumbres que coronan la mina de Endesa, se produjo un hito histórico. Era la primera vez que el hombre exhibía a sus muertos enterrándolos en cámaras megalíticas de un metro ochenta de profundidad y protegidas por piedras de cuarzita. Vaquero, señalando los túmulos que sobresalen en el monte de Cheiván, dice que están muy bien conservados. Si no fuese porque el experto lo revela, nadie podría identificar que entre los matorrales y los tojos que cubren un bulto sobre el terreno se encuentra una tumba. Pero, para el arqueólogo, que estén ocultos es buena señal. Nadie los ha profanado. En esa zona existe un túmulo que sí ha sido expoliado. Jacobo Vaquero se enciende: «Que sepa todo el mundo que el que meta la mano está destruyendo la historia de varios siglos de enterramientos». El expolio En As Pontes están localizados 130 túmulos; pero el arqueólogo sospecha que un centenar más fueron destruidos. Es una de las zonas de la comarca más ricas en este tipo de hallazgos megalíticos. Jacobo Vaquero lidera un equipo de diez personas enviadas por el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, institución que ha firmado un convenio con el Ayuntamiento de As Pontes para catalogar todos los yacimientos que existen en el municipio. Desde principios del verano, trabajan en un laboratorio provisional situado en los locales del comité de empresa de Endesa. Son dos arqueólogos, un arquitecto, un ingeniero y los demás, estudiantes de estas especialidades. Su misión, de momento, recuperar los datos y el material que se obtuvo en las excavaciones realizadas hace diez años por un equipo contratado por Endesa. Lo lideró, curiosamente, Jacobo Vaquero. Ahora, todos esos datos (hay unas 10.000 diapositivas y cientos de fotos y planos) se incorporan a sistemas informáticos que permiten simular y recrear las imágenes de los túmulos, por ejemplo. El objetivo final es realizar un proyecto para que toda esa información se exhiba al público y que se llegue a utilizar. Nuevas excavaciones El convenio con el Concello también incluye la realización de nuevas excavaciones, que, de momento, no se podrán llevar a cabo hasta que no se obtenga permiso de la Dirección Xeral de Patrimonio. El día 9, los responsables municipales se reunirán con el conselleiro de Cultura, Xesús Pérez Varela, para desbloquear los permisos.