Héroes de medio pelo

FERROL

LA GÁRGOLA | O |

23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

HOY TOCA hablar de la cara más esquizoide de la sociedad. De esa zona de los comportamientos que no se pueden entender ni justificar. La del desquicie. ¿Dónde está la hazaña cuando se tira un contenedor? ¿Qué emoción tiene romper una luna con una piedra? ¿Se es un héroe por destrozar un banco público? En fin. Las respuestas son tan obvias que no vale la pena gastar tinta en escribirlas. Pero todos los fenómenos que se dedican a librar tan importantes gestas -entiendo que con el afán de contárselas a sus nietos, que (claro) se mofarán de ellos- no parecen tenerlas claras. Los héroes de medio pelo que se embarcan en tamañas aventuras están haciendo, probablemente sin saberlo, un estrepitoso ridículo. Quizá estén estresados y, al romper algo, se sientan más tranquilitos (pobriños). O quizá es que no dan para más y pagan su cabreo con una papelera. Lo dicho, de desquiciados.