Las rotaciones provocan que en cada turno sólo haya cinco profesionales para un área de 1.555 kilómetros cuadrados El Concello de Narón incumple la ley al carecer de servicio contraincendios
21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La exigua plantilla del Parque de Bomberos de Ferrol y el hecho de que sus empleados prestan servicio no sólo en la ciudad, sino en otros 19 municipios, inducen a pensar que podría producirse una catástrofe si dos o tres incendios alejados entre sí coincidiesen en el tiempo. 30 profesionales de la lucha contra el fuego deben bastarse para proteger un área cuya superficie supera los 1.555 kilómetros cuadrados; su población, los 206.000 habitantes. En verano, 18 cuadrillas de la Xunta asumen la atención de emergencias forestales. El sistema rotatorio provoca que en cada turno sólo haya disponibles siete personas. De éstas, una siempre permanece en la instalación, suceda lo que suceda, atendiendo el teléfono, y otra se dedica a conducir los vehículos. A partir de septiembre, con la incorporación de los diez alumnos que actualmente realizan prácticas en el complejo, las tandas de guardia agruparán a nueve trabajadores (dos más). Bombas de hace 23 años «Somos poca gente, disponemos de viejos medios, los cursos de formación municipales son nulos...». Así describe el panorama un cabo. No le falta razón: tres de las cuatro bombas de agua rebasan los 12 años de uso, una incluso llega a los 23. Además, la autoescalera tiene 16; la furgoneta de útiles, 12. La Ley 7/1985, reguladora de las Bases de Régimen Local, establece que los municipios con más de 20.000 vecinos deben disponer de un equipo para prevenir y extinguir incendios, mandato que el Concello de Narón incumple. Esta circunstancia, según fuentes del sector, contribuye a agravar la insuficiencia del servicio en Ferrolterra, Eume y Ortegal.