MONTE VENTOSO | O |
21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DIOS QUIERA que la mala meiga de los incendios no se cebe con la comarca. Más de uno saldría chamuscado del lance. Abrasado. Encendido. Al rojo vivo, vamos. En el parque de bomberos están que echan humos. Y no es para menos. Les faltan medios y, sobre todo, más personal. Aunque la Xunta ayude cuando aprietan los calores, treinta valerosos profesionales en eso de lidiar contra las llamas no parecen suficientes para proteger un área que supera los 1.500 kilómetros cuadrados ni tampoco a las 200.000 almas que los habitan. Los concellos de la comarca -condenados a entenderse, como decía alguien en estas mismas páginas días atrás- no pueden quedarse de brazos cruzados. Para desempolvar los buenos proyectos, como el de la creación de un parque de bomberos mancomunados, nunca es tarde. Pero en esto, como en todo, sobran las diferencias. Hace falta un frente común y mucho diálogo entre los municipios vecinos para reclamar ayuda a quien haga falta. Para llamar a todas las puertas. Para conseguir algo más que estudios, evaluaciones, informes. Vagas promesas. Si en otras ciudades gallegas lo han logrado, Ferrol también también lo puede conseguir. Al menos debemos exigir que lo intenten a quienes compete la tarea. Porque no queremos chamuscarnos. Ni encendernos. Ni que los bomberos echen tantos humos.