Reportaje | El sueño de vivir de la música Grupos noveles ferrolanos se quejan de los precios de los locales de ensayo, de la desaparición de los bares que contrataban actuaciones y de la falta social de interés
20 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Pocos son los grupos de música de Ferrol que han logrado superar la frontera del puente de As Pías. Más allá de los límites de la comarca sólo han llegado los elegidos. Y los que han tenido dinero para comprar material o alquilar un local, y tiempo para patearse los bares en busca de una actuación pagada. Los grupos noveles de música de Ferrolterra se ven impotentes ante la falta de una mínima subvención para el alquiler de locales o la práctica inexistencia de pubs que contraten actuaciones. Hablan muchos, pero la voz se propaga lenta de boca en boca. Es imposible encontrar un teléfono oficial, una asociación que les aglutine. Y, separados, pierden fuerza. Algunos han llegado a pegar fuerte. Los Limones tocaban solos en Madrid y llenaban el Parque de Atracciones. Riff Raff, un grupo que nació para dar un par de conciertos de homenaje a AC/DC, hizo giras por toda Galicia, y han llegado a telonear a formaciones de alcance nacional como Los Suaves, Saratoga o Buenas Noches Rose. Lo que se hace ahora Window Pane acaban de grabar un disco -autofinanciado con sus trabajos- que tienen que distribuir ellos mismos. Llevaban dos años preparándolo. El mismo tiempo que hace que no tocaban en Ferrol. Han vuelto a hacerlo hace poco más de un mes, en el Fervesteiro, una iniciativa que surgió de un grupo de jóvenes ferrolanos que deseaban volver a oír a los grupos de su ciudad. Lorena, batería de este grupo, recuerda tiempos mejores: «Hace años había salas, venía gente de fuera a vivir la movida de Ferrol. Poco a poco esto se fue disipando y ahora nos las apañamos como podemos. Hay que tener mucha voluntad y montar cosas por tu cuenta: pedir permisos, trasladar equipos...». César, de los Verystrongs -uno de los grupos más veteranos del municipio-, dice que se echa de menos «algo al aire libre». Afirma, además, que Ferrol tiene muy buenos instrumentistas: «Juntándolos se podría hacer un supergrupo». El caso es que cada uno se saca las castañas del fuego, y falta unión. «Los grupos que empiezan a veces no tienen la constancia necesaria para estar en una asociación y los veteranos tenemos más fácil la búsqueda de local y actuaciones», opina César. Los locales de ensayo, por otra parte, no tienen subvenciones. Sólo se los pueden permitir los que trabajan. Los jóvenes se conforman, por ahora, con soñar.