Análisis | Qué significa la iniciativa Con el acuerdo para que la fábrica tribute por sus bienes inmuebles, el regidor y el primer teniente de alcalde, los «Juanes», Juncal y Fernández, inician un largo período de negociaciones con Defensa
09 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ferrol, ciudad diseñada en el siglo XVIII por y para el Estado, para sus Fuerzas Armadas sobre todo, paradójicamente, vivía hasta hace nada en una especie de permanente divorcio administrativo con éste. Los dos hombres fuertes del nuevo gobierno local, el regidor, Juan Juncal (PP), y el primer teniente de alcalde, su tocayo Fernández (IF), han pactado con Izar algo por lo que habían suspirado las corporaciones democráticas anteriores: el abono del IBI. No obstante, el marco de negociaciones con el Ministerio de Defensa establecido para alcanzar dicho acuerdo trasciende la importancia del propio convenio. Es decir, los Juanes no deben alegrarse tanto por haber marcado un gol como por haber logrado que Trillo-Figueroa y sus segundos hayan aceptado jugar un partido trascendental para el municipio. Tendrá varios tiempos ese encuentro. El IBI e Izar Del modo en que se ha producido o bien por vía judicial -existe jurisprudencia del Supremo al respecto-, antes o después, tenía que llegar este momento. La antigua Bazán, tras la reordenación de los astilleros españoles, pertenece ya a un grupo empresarial que, si bien es público, se mueve por ánimo de lucro. En consecuencia, parece difícilmente justificable que la factoría continuase siendo considerada, como antaño, una instalación afecta a la defensa nacional y, por tanto, según establece la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, exenta del impuesto de bienes inmuebles. Las propiedades Tras la supresión del servicio militar obligatorio y la aplicación de criterios de racionalidad económica en la gestión de los ejércitos, a las Fuerzas Armadas contemporáneas le sobran, además de mandos, propiedades. El gabinete castrense está dispuesto a deshacerse de hasta un millón de metros cuadrados en la ciudad (antiguos cuarteles, campamentos, polígonos de tiro...) para que pasen a engrosar el patrimonio municipal. Pero no sin obtener nada a cambio: edificabilidad, dinero, etcétera. En septiembre, Juncal y Fernández volverán a Madrid para intentar abaratar en lo posible esta macrooperación urbanística y firmar un convenio con Defensa, algo que no sucede desde 1990. El plato fuerte El Concello pretende que la Administración central, a través de Hacienda, traspase a las arcas locales una cantidad fija de euros cada año para compensar las servidumbres a las que se encuentra sometida la ciudad, cuyo centro urbano pertenece en un 20% a instituciones militares. El Ayuntamiento de Rota ha solicitado tres millones de euros anuales por este concepto. El antiguo Naval Aunque le compete hacerlo a la Xunta, el gobierno ferrolano también presionará para que el Hospital Básico de la Defensa ceda camas a la sanidad pública civil.