DIEGO TORRES, ARTISTA ARGENTINO
24 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Con el tiempo justo para descansar un rato en el Parador de Vilalba (Lugo) antes de actuar en As Somozas, el artista Diego Antonio Caccia Torres aterrizó ayer por la tarde en Santiago. Pese a su juventud y aunque en España saltó definitivamente al estrellato gracias al programa Operación Triunfo , este argentino de 32 años ya ha lanzado seis discos al mercado, protagonizado dos películas e intervenido en otras tres. -Repasando el título de sus álbumes («Luna nueva», «Un mundo diferente», «Tratar de estar mejor»...), parece que esté instalado en la ilusión, el optimismo... -Bueno, no sé si es tan así. Mis canciones hablan de todo un poco: sueño, esperanza, afecto, nostalgia... -En relación al trabajo más conocido en España: ¿Por qué hay que pintarse la cara color esperanza? -Es que no se puede vivir sin esperanza. Se trata de una ley elemental que la gente en Latinoamérica, por la difícil situación, ha ido perdiendo. -«Un mundo diferente», el cedé que contiene «Color esperanza», se vende desde finales del 2001, pero Diego Torres empieza a ser popular en este país al año siguiente, cuando en «OT2» adoptan esa pieza como una especie de himno. ¿Le frustró? -A mí me escuchaban cantar acá desde hacía mucho tiempo, aunque no se conociese mi cara. Pero bueno, sí, Operación Triunfo es un fenómeno y los chicos han utilizado canciones mías. -Tiene 32 años. A los 4 ya se subió a un escenario. ¿No se le va a hacer un poco cuesta arriba el camino hacia la jubilación? -Si es en mi país, me conviene no jubilarme, porque no pagan un duro. Espero seguir cantando durante mucho tiempo todavía. -Usted ha dicho: «Nunca me creí una estrella, he sido siempre un tipo "cool"». ¿Qué hay de verdad en eso? -Todo. No hago música para ser una estrella. Ahora en la era moderna se fabrican estrellas de un día para otro. Yo no hago esto para ser famoso. -¿Y entonces por qué? -Lo amo, me gusta. Las canciones son una gran manera de comunicarme, de expresar un montón de cosas que siento, de llegar a la gente. -¿Qué siente un cantante cuando escucha corear sus composiciones al público? -Yo disfruto mucho de los conciertos en vivo. Hago discos para salir de gira. -¿Había actuado alguna vez en un lugar tan pequeño como As Somozas, que tiene unos 1.400 habitantes? -Sí, claro, he tocado en un montón de lugares. -¿Pueblo o ciudad? -Para mí, es lo mismo cantar en este pueblo [As Somozas] que en Nueva York, en los Grammy. Le pongo la misma pasión, entrega y ganas. -¿Qué conoce de la zona? -Desgraciadamente, nada. Sí conozco Santiago, donde acabo de tocar. Había estado acá con mis padres muy de chiquito y no me acuerdo. -Hoy aquí, mañana Ciudad Real... una gira es como vivir en una burbuja, ¿no? -Te pierdes cumpleaños, reuniones familiares, encuentros con amigos... Sí, en cierto modo, sí es una burbuja.