Muchos son los enfermeros que parten a Italia, Estados Unidos o Inglaterra. En este país los enfermeros reciben un sueldo bruto de 300.000 pesetas, les ofrecen casa, cursos especializados e incluso la posibilidad de que su pareja trabaje en el mismo hospital que ellos. Para trabajar tienen que recibir una formación de varias semanas, lo mismo que les sucede a los que se van a Nueva York. En otros países, como en Italia o Portugal, los años de trabajo no les puntúan para la Seguridad Social, ya que debe haber un convenio explícito firmado entre los respectivos ministerios de Sanidad. Pero, ¿por qué se van? Según Romero, «En Estados Unidos el ratio por habitante es mucho mayor, con lo cual hay mucho más trabajo». «Además -añade- nuestros enfermeros son muy valorados porque están muy bien preparados. Les contratan con un sueldo alto y se convierten, así, en emigrantes de lujo».