Ventilador verbal al sofoco de julio

FERROL

Crónica | Tres horas de debate

09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Se hartó uno de los funcionarios municipales de despachar botellas de agua en el salón de plenos. La cita extraordinaria -por la convocatoria, por los contenidos- remató tras casi tres horas de debate y una porra de resultados previsible desde la semana anterior. Intervinieron 13 concejales -más de la mitad de la sala, algo inusual- y el cruce de acusaciones aventuraba que se habían pasado ya los 100 días de cortesía al gobierno. Llevan 26. Ese reproche se lo lanzaron PP e IF a los bancos de la oposición, en los que Juan Fernández intuyó «problemas psíquicos profundos», donde se sienta un «enfermo» y «los que perdieron las elecciones», como se encargó de repetir media docena de veces el popular José Manuel Vilariño. Bello, uno de los aludidos, consideró «petarda» una de las alocuciones del portavoz del PP y dejó caer que «a cidadanía agradecería saber os nomes dos deudores do Concello», velada alusión al astillero Astafersa, como se encargó de revelar el interesado , Juan Fernández. Ventilador en marcha, volaban las acusaciones cuando media ciudad disfrutaba del postre. Alguien tenía que parar un debate interminable en el que se exigieron rectificaciones y no se lograron o se confundió a Yolanda Díaz con Loyola (¿De Palacio?). «Si no se frena es por su culpa», señalaron desde los bancos del PSOE. ¿A quién? A Juan Juncal. El alcalde llevaba ya cinco equivocaciones al ceder la palabra. Será por falta de experiencica, asumió.