Análisis | El cierre de Pastas Gallo La única factoría alimentaria de la ciudad y también la única de la marca en Galicia cerrará sus puertas dejando atrás cuarenta años de trayectoria y 17 empleos
02 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l cierre de Pastificios Gallegos dejará a Ferrol sin la única fábrica dedicada a la elaboración de productos alimenticios. Tras el cierre de la antigua Leyma, las instalaciones de Santa Mariña se convirtieron en el único exponente de una actividad a la que Pastas Gallo le ha puesto fecha de caducidad. ¿Cuáles son las razones que argumenta la compañía para cerrar la planta ferrolana? Pastas Gallo aduce que, pese a que la planta en sí no genera pérdidas, ha experimentado un merma en su rentabilidad, debido al coste del transporte de la materia prima -que procede del sur de Francia y de Córdoba- y del traslado del producto elaborado hasta las plataformas logísticas de distribución de Barcelona y Madrid. Otras fuentes apuntan a una nueva estrategia de negocio del grupo, con una apuesta en nuevas inversiones, como la fábrica de pasta fresca que construye en Granollers, como causa del cierre. ¿Se barajan alternativas a la clausura de la fábrica local? Está previsto que el cierre se produzca el 31 de diciembre de este año. Los sindicatos plantearon en la última reunión a la compañía la posibilidad de que destine las instalaciones a otra actividad complementaria para el grupo y, en última, instancia, si vende la planta, que se destine a industria alimenticia, posibilidades que Pastas Gallo se comprometió a estudiar. La respuesta llegará en septiembre, cuando ambas partes mantendrán el próximo encuentro. ¿Cuántos puestos de trabajo se perderán? La factoría, fundada en 1964 y que llegó a contar con una plantilla de 30 personas, tiene en estos momentos 17 trabajadores. La compañía plantea tres posibilidades para su plantilla: indemnizaciones, el traslado para la nueva planta de Granollers (Barcelona) o la recolocación en otras factorías de la comarca. ¿Qué volumen de negocio había alcanzado el centro y a qué mercados destina su producción? Pastificios Gallegos registró en el 2001 una facturación cercana a los nueve millones de euros, procedente de las ventas de los productos elaborados en la planta para la marca Pastas Gallo y Faisán. Aunque inicialmente la distribución de la producción iba destinada al norte peninsular, en los últimos años había extendido su mercado hacia todo el país y también Portugal. La factoría ferrolana es doblemente singular: es la única industria alimentaria de la ciudad -aunque no así en la comarca- y además es la única destinada a la fabricación de pastas en Galicia.