Crónica | La última misión de la «Cataluña» Un empresario de Tarragona y un ayuntamiento de Gerona han manifestado su interés por comprar el buque y dedicarlo a usos hosteleros y turísticos
30 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.De las misiones de defensa internacional a la actividad hostelera. A punto de causar baja en la Armada, la fragata Cataluña podría convertirse en un hotel o en un restaurante flotante si finalmente se materializa el interés de un empresario catalán, que ha transmitido a la Marina su intención de adquirir el buque. La F-73 llegará en los próximos días al Arsenal ferrolano tras participar en unas maniobras en el Estrecho y realizar un crucero de despedida por varios puertos del Mediterráneo. Después de haber llevado durante 28 años el nombre de Cataluña por numerosos puertos de todo el globo, es precisamente esta región la que quiere rescatar a la fragata de su posible desguace. El comandante del buque, Andrés Breijo Claur, anunció que el consistorio de Sant Feliu de Guíxols (Gerona) ya ha expresado su interés en quedarse con el barco y darle una nueva utilidad, que podría pasar por su conversión en un museo. La primera fragata de la clase Baleares en causar baja en la Armada -su misma suerte correrán las otras cuatro de la serie paralelamente a la entrada en servicio de las F-100- será subastada por el Ministerio de Defensa si nadie se decide a comprarla. El capitán, que manifestó su ilusión por que se quedase en Cataluña, reconoció públicamente que «si no se va a utilizar para nada más, tampoco podemos dejar que se pudra de óxido». La última misión de la fragata será a mediados de este mes, cuando partirá de Ferrol para participar en una parada militar en Bélgica con motivo de la conmemoración del décimo aniversario del rey belga.