| OBITUARIO|
16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La ría de Ares recibió ayer las cenizas de Manel Lorey, aquel tenor al que miles de personas recordarán como cantante de las orquestas Saratoga, Bellas Farto, o, hace escasos meses, en una rondalla de Ferrol. Era José Manuel Loureiro Rey, de 59 años, hermano de Ángel, menor que él y también cantante. Había sido Emilio López, entonces propietario de la orquestina López-Malde, quien descubrió la voz de Manel, todavía con 17 años. Hablamos de los primeros años de los sesenta cuando era costumbre formar el nombre artístico como un acrónimo. Su ascenso fue imparable y su aterciopelada voz, con aquellas melodías americanas como La guaracha Eva , tenía un encanto especial. Es que había sido educada por el célebre Padre Fanego. Porque Manel fue también aprendiz de Bazán. Luego vino la música enlatada que acabó con esta bella tradición del directo. Lorey era un artista completo que, incluso enfermo, empezó a pintar.