El aroma de las despedidas

FERROL

REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ PARDO

La habitual gresca política en el Concello de Ferrol dejó ayer paso a una sesión muy breve y casi plácida, con mucha estampa de aire nostálgico

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo olía ayer a despedida en el Concello de Ferrol. No era para menos. El 14 de junio habrá más que probables cambios de asiento y de jerarquía. Habrá, también, quince concejales nuevos que sustituirán a otros tantos en la deseada fotografía plenaria. Ricardo Díaz Casteleiro; Juan Blanco, Román Cenalmor; Sara Dobarro; Mario Caneiro; Manuel Molins; Margarita López Pardo; Fernando Saavedra; Montserrat Rodríguez; Belén Gómez; Fernando Blanco; Bonifacio Borreiros; Xoán Xosé Pita; Carmen Parada y Xurxo Pena. Son los nombres (los quince nombres) de aquellos a los que, por diferentes causas, dejan libres sus asientos... al menos de momento. A nadie se le escapó el simbolismo de una sesión mucho más amable de lo normal. El debate político brilló por su brevedad. Abundaron, por contra, los gestos. Ayer se pudieron ver estampas poco habituales. Desde el responsable de Tráfico estrechando manos a lo Michael Jordan en la NBA hasta María Luisa Sabio apoyada en el hombro de Francisco Pita-Romero al acabar la sesión. Personas frente a siglas. Pero la retranca nunca falta en el pleno de Ferrol. Forma parte del orden del día. Juan Blanco no dejó pasar la oportunidad. «Tú te vas, a mí me echaron los de mi banco», le dijo a Xurxo Pena. Al estrechar la mano de Xaime Bello elevó el tono de voz para otra perla: «Espero que a estos les des la misma penitencia que me diste a mí», haciendo referencia a un hipotético nuevo gobierno local con el PP a la cabeza. Tanto el actual alcalde como Amable Dopico fueron objeto de muchas miradas. Entraron juntos en el salón de plenos, aguantaron bien el tipo en todo momento y, ya en tiempo de pasillos, hicieron bandera de la sonrisa. Bello agradeció a todos los ediles la colaboración durante una etapa «creo que moi favorable e positiva para esta institución». Pero dejó otro mensaje en el aire antes de la disolución de la sesión: «Quedan aínda días de incertidume, a ver que pasa o 14 de xuño». Así dejaba caer Xaime Bello que Ferrol todavía no conoce al que ocupará su lugar. Fue el pleno del adiós y del hasta luego. El pleno de caras que eran espejo de almas: sonrientes, nostálgicas, aliviadas, cabreadas, decepcionadas, largas... Mucho futuro concejal, también, entre los bancos del público, como la nacionalista Ana Vérez o el independiente Manuel Bustabad. Quizá quisieron reconocer el terreno antes de entrar en una arena política en la que ambos debutan. «Eu creín que isto ía ser outra cousa». Lo decía un anónimo caballero, como defraudado, al marcharse del Concello. Pues no. No fue día de gresca, de insultos ni de reproches. Fue el pleno que desprendía el aroma de las despedidas. Bello y Dopico aguantaron bien el tipo y, ya en tiempo de pasillos, hicieron bandera de la sonrisa «Eu creín que isto ía ser outra cousa», decía un anónimo caballero, como defraudado, al marcharse del Concello