La ciudad de la minoría absoluta

La Voz

FERROL

LA GÁRGOLA ANDRÉS VELLÓN | O |

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

FERROL es siempre la ciudad de la minoría absoluta. Es lo que hay. Punto. La cíclica historia de la corporación local se repite una y otra vez. ¿Es la fragmentación social tan grande? ¿Los votantes lo hacen a propósito para liarlo todo? No lo creo. Quizá la cosa se limite a que no hay ningún líder con el tirón, el carisma o el programa suficiente. Quizá sea que los programas electorales o carecen de imaginación o se pasan de extravagancia. A lo mejor es que el todos son iguales funciona aquí más que en otros lugares. No sé. Lo único cierto es que Ferrol es esa cornisa del mundo en la que reinaron y reinan las minorías absolutas. La única verdad es que los quesitos con los que los gráficos dibujan el arco plenario tienen pinta de juego de Trivial. Te dejas las cejas viendo los colorines e intentando escrutar qué intentan decir los electores. De momento, la cosa pinta mal para muchos, bien para pocos y muy bien para casi ninguno. El Bloque pierde la alcaldía. El PSOE se estremece del miedo que dan los malos resultados obtenidos. IF sube, pero no tanto como quisiera. El PP gana, pero se golpea de frente con la caída en el número de votos. En IU están contentos por conseguir dos ediles, pero se quejan por el aumento de la derecha. Borreiros se queda fuera... En fin. Poco júbilo, mucha calculadora... y a negociar. Ahora, como siempre, en la tierra de las minorías absolutas estamos a ver qué pasa. El nuevo equipo de gobierno se encontrará por delante con cuatro años que se revelan brillantes. Ferrol (sus gentes, su capacidad) despunta y pide sitio para crecer. Que no se desaproveche. Que el juego político no sea un lastre.