El grupo Laio fue ayer el penúltimo invitado del ciclo «Un torrente de músicas»; su acordeonista, cedeirés de adopción, busca inspiración en los paisajes de la comarca
17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Toca a su fin el ciclo Un torrente de músicas, que ha traído a la ciudad las actuaciones de mayor calidad en los últimos meses. El penúltimo concierto de la serie trajo ayer a Ferrol a Laio, un grupo de nueva hornada cuyo despegue ha sorprendido a más de uno. Por ejemplo, a muchos de los que abarrotaban hace unos días la Plaza Mayor de Madrid, donde actuó la formación gallega dentro del programa de las fiestas de San Isidro. Xavier Díaz, acordeonista del grupo, es cedeirés de facto (en realidad nació en Asturias, pero lleva años establecido en la villa costera). Y asegura que hay mucho de cierto en la creencia de que las músicas de raíz se alimentan de la tierra y los paisajes. «Cedeira está en un enclave privilegiado. La ría, los acantilados... Yo creo que todo eso me influye cuando toco». Esos paisajes musicales cedeireses ya se los llevó Xavier Díaz metidos en el acordeón hasta Canadá, donde Laio ha tocado ya en dos festivales destacados dentro del género. También allí, y en Estados Unidos, se editó el primer disco del grupo, Luneda, que ayer presentaron en el centro cultural Torrente Ballester. En Ferrol exhibieron su peculiar combinación de música vanguardista y tradicional. En la primera hay efectos digitales creados por ordenador. En la segunda está la esencia de la tierra. Por ejemplo, de los acantilados de Cedeira.