Feo y caro

FRANCISCO VARELA

FERROL

CONTRAPUNTO | O |

10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

VEINTE AÑOS de tarea firme del Ministerio de Fomento han limpiado nuestras playas de Ferrolterra del chabolismo levantado en las dos décadas anteriores. En el tardofranquismo, para democratizar la corrupción, algunos poderes miraban para otro lado mientras se levantaban casetas playeras por todas partes. Así, el ocupante quedaba inhabilitado moralmente para criticar los desmanes del concejal o alcalde de turno. Ocurre que en estos últimos años el chabolismo se ha trasladado lejos de los dominios de la temida Demarcación de Costas (Fomento). Sólo con dejar la línea de mar y adentrarse tras la primera barrera de montañas, entre Ferrol y Cedeira, uno se encuentra con evidentes muestras de esta nueva modalidad de la vieja política: casetas más que casas, levantadas con permiso para galpón de aperos de labranza, a todas luces ilegales al examinar el plan de urbanismo. Es el nuevo feísmo de tierra adentro al que la Xunta pretende poner coto con la reforma de la Lei do Solo. No se pueden conceder licencias por cada ferrado de tierra porque, además de ser feo, llevar los servicios a estos núcleos anárquicos que nacen por aquí y por allí resulta inviable económicamente para cualquier administración. A la postre, lo feo es también caro.