Cerrado por un estado en paz

FERROL

Comerciantes, políticos, periodistas, alumnos y profesores se sumaron a una misma consigna por el centro de la ciudad en el día después de la toma de Bagdad

10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«Bush, Aznar, no nos podéis pegar», decían dos niños que apenas sumaban una docena de años entre ambos. Unos metros por delante, los mayores cambiaban las cuatro últimas palabras por «ó Tribunal Penal». Con confusión verbal o no, avanzaban todos por Callao, Dolores, Real... Unas cinco mil personas en esa cita vespertina que había tenido como prólogo una concentración en la plaza de Armas que reunió a un número similar de ciudadanos. Difería, eso sí, en algunos de los convocantes y participantes. A la cita matinal faltaron representantes de CC.?OO., que no apoyaron la convocatoria de huelga general (durante dos horas) prevista en el todo el Estado. Los dos sindicatos que promovían ese paro, CIG y UGT, pusieron cifra a la participación en esa huelga en contra de la guerra: hasta un 90% de trabajadores y un 60% de alumnos y profesores la secundaron. El trabajo Un ejemplo: en el Concello, las dependencias se vaciaron entre las 13.00 y las 15.00 horas. Se anularon comisiones y los concejales se sumaron a las manifestaciones de condena 24 horas después de la entrada de las tropas de EE.?UU. en Bagdad. En la iniciativa matutina participaron también varios periodistas, que optaron por dejar cuadernos, bolígrafos y cámaras en el suelo de la plaza de Armas, el mismo gesto que ya habían anticipado otros compañeros en Madrid y Barcelona. «A nosa solidariedade cos compañeiros dos medios de comunicación», proclamaron representantes de las centrales, recordando al cámara ferrolano José Couso, asesinado a más de 5.000 kilómetros de su ciudad natal. La proclama la acompañaron las palmas de miles de vecinos. El plante frente a la consistorial se prolongó una media hora. «Esto nos pasa por un goberno facha», se repitió durante la concentración y la manifestación por el centro de Ferrol. Participación Abundaron los políticos, únicamente del espectro de la izquierda, estudiantes, profesores y algunos comerciantes que siguieron la circular de cerrar durante las dos últimas horas hábiles del día. Otros optaron por hacerlo sólo al paso de una marcha que se detuvo en la calle Dolores, ante la sede electoral del PP. Allí se depositaron cajas de «axuda humanitaria» y gritó una voz: «Asasinos». Más información en las páginas de la sección A Fondo