Los juicios rápidos pueden retrasar otras áreas como las demandas civiles
05 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l próximo día 28 darán comienzo los juicios rápidos, una reforma judicial con la que el Gobierno y el CGPJ pretenden atacar una de las lacras tradicionales de la Administración de Justicia: su lentitud. En un plazo de quince días, un delincuente puede ser arrestado, presentado ante el juez, sentenciado y enviado a la cárcel. Pero los principales protagonistas reunidos por La Voz y Radio Voz en un debate lo ponen en duda. El ya ex decano de los jueces, José Luis Aulet Barros; el decano del Colegio de Abogados, Fernando Pantín; el delegado del Colegio de Procuradores, Luis Couce, y el sindicalista de los funcionarios Ángel Garmendia coinciden en que existen otros problemas graves en los juzgados ferrolanos que pueden verse empeorados a partir del día 28. La causa civil Así, Aulet estima que los juicios rápidos pueden ser una buena medida pero como contrapartida está que irán en detrimento de los juicios civiles. Fernando Pantín sugiere que ya lo indicó el Tribunal Superior: «La ausencia de medios puede hacer fracasar la implantación» de esta medida. Por eso, el decano de los abogados aprovecha para su reivindicación reiterada de que , quizás, ahora es el momento de separar jurisdicciones. Es decir, dedicar cuatro juzgados a lo civil, y tres a lo penal. Porque en lo que coinciden todos es en que hace falta un septimo juzgado mixto. Luis Couce aprovecha para recordar la escasez de medios de la sede judicial de Ferrol. «Es aberrante -dijo- el escaso aprovechamiento de las redes informáticas».Garmendia entra de lleno: «La falta de medios y de formación para los juicios rápidos es general, en los jueces, en los secretarios. No hay peritos, por eso mi sindicato ha solicitado que se pospongan hasta después del verano». Primera discrepancia, Aulet pone freno a tanta especialización que se pide al afirmar que el juez debe estar bien formado, tener madurez, pero no hacer especialistas en todo. Sí coincide el ex decano en que las infraestructuras de la sede local son un desastre y lo explica: «Actualmente tenemos diez juzgados y sólo hay cinco salas de audiencia cuando diariamente hay que celebrar juicios de faltas, civiles (con grabación en vídeo) y ahora llegan los juicios rápidos».Garmendia no se explica cómo faltan jueces y hay 300 recién salidos de la escuela, a la espera de destino.Una buena solución, de la que se comienza a hablar en sectores de la Administración de Justicia, podría ser recuperar los antiguos juzgados de distrito que funcionaron hasta que se reformó la planta y demarcación y se agruparon en los de primera instancia actuales. La idea es sacada a colación por Fernando Pantín. El modelo anglosajón Otra idea original surge en el turno de Aulet: el modelo anglosajón, del que es especialista, separa lo penal de lo civil en la instrucción y por eso se puede enjuiciar al detenido a la mañana siguiente. No hay acuerdo en reivindicar un Juzgado de Familia y sí en demandar las reformas legales para fortalecer la institución del arbitraje. Curiosamente tal cosa no figura en el Pacto de Estado por la Justicia. Para Garmendia la oficina judicial (Administración de Justicia) española es del siglo XIX, porque «esperar cinco años por una setencia es injusto».En síntesis, tenemos una oficina judicial antigua, mal estructura y lenta.