?a ciudad de Ferrol fue ayer centro de encuentro de dos importantes actos relacionados con la salud y el medio laboral. En el CIS de A Cabana , la CIG celebró una jornada sobre prevención de riesgos que ponía fin a un curso de formación de cuadros en esta materia. Estuvieron presentes, entre otros, el juez Emilio Fernández de Mota , titular del Juzgado de lo Social 1 de Santiago , y Carlos Domenech de Aspe , inspector de trabajo. A su vez, en el Ateneo Ferrolán continuó el ciclo sobre el mobbing . Isabel Penedo Araujo contó su experiencia: lleva 23 años de funcionaria en el Ayuntamiento de Porriño (P ontevedra ), pero tras pasar 16 en la secretaría del alcalde, cayó en desgracia. Fue acosada, dice, concienzudamente pese a que que cuenta con ocho sentencias en su favor. «A pesar de todo, continúan sin asignarme la jefatura del negociado de Estadística», subraya. Por eso es partidaria de que el acoso en el trabajo sea perseguible criminalmente como ocurre en Francia . «Por desgracia -subraya- parece que son más importantes los animales porque en la próxima reforma del Código Penal se incluye el agravamiento de condenas para los que maltraten a los animales, pero no a las personas en su centro de trabajo». Isabel Penedo, que es también Licenciada en Derecho, considera que asociaciones como Agacamt, contra el mobbing , son muy importantes para apoyar a las víctimas del acoso. Sólo en Vigo y Pontevedra , la asociación, que preside la propia Isabel Penedo, está ocupándose de cien casos. «Asociaciones como la nuestra son muy necesarias; además de los sindicatos, cada uno tiene su campo de acción, aunque a veces sean coincidentes», dice también. El acoso laboral es «una conducta antijurídica que debemos erradicar», concuyó. ?l presidente del Ateneo Ferrolán, Eliseo Zaera , y el asesor culural de la Fundación Ferrol Metrópoli, Juan José Burgoa , se entrevistaron ayer con el alcalde de la ciudad, Xaime Bello , y con el concejal delegado de Cultura, Amable Dopico , para solicitarles que este año el Concello dedique al menos tres días, durante las celebraciones estivales, a rendir homenaje a la Ilustración. Y no se trata -explicaron, tras la reunión con los ediles- sólo de ensalzar el legado cultural del siglo XVIII, sino también de aportar a la celebración una visión lúdica, que contribuya a incrementar el atractivo turístico de la ciudad y de bienes patrimoniales como sus fortalezas. Dos grupos de escolares pertenecientes al colegio público Unión Mugardesa recibieron ayer los premios del concurso Sen deixar rastro, que convocó el Concello local. El objetivo de la iniciativa era el de concienciar a los jóvenes sobre la limpieza del entorno. Los colegiales han recogido desperdicios por todo el pueblo. No se trataba de retirar la bolsa de basura doméstica sino los envoltorios de golosinas, briks de refrescos y zumos y, precisamente, todo lo que suele arrojar a la vía pública un niño o adolescente. En el concurso participaron también alumnos del instituto local. El concejal Moisés Rivadulla , organizador del evento, valoró satisfactoriamente el resultado. «Viñeron máis de sesenta nenos», aseguró. Los premios a cada escolar (un total de diez, repartidos en dos grupos de cinco) consistieron en reproductores portátiles de cedés y también pequeños macutos. El Concello pretente repetir este tipo de iniciativas que sirven para evitar que los muchachos arrojen al suelo todo tipo de objetos y envoltorios. No es extraño ver que, precisamente, en los alrededores de los colegios se encuentren verdaderos estercoleros. El trabajo diario de los barrenderos municipales se ve, en ocasiones, desbordado por la tarea a la contra de los chiquillos, empeñados en volver a ensuciar los espacios públicos. Por eso, es preciso resaltar iniciativas educativas como la mugardesa para conseguir unas zonas públicas más limpias. En otras localidades, se llevan a cabo limpiezas de playas, cauces de riachuelos... Pero parece una labor interminable como el mito de Sísifo .