Infraestructuras: la deuda histórica

Francisco Varela FERROL

FERROL

13 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l reloj marcaba la 1,35 horas de la madrugada del 13 de enero de 1998 (un martes y 13) cuando la plataforma Discoverer Enterprise rompió en cadena las dieciséis líneas de amarre que la sujetaban a los muelles de Izar Fene. Poco antes, los encargados del astillero habían visto la gravedad de la situación pero las condiciones del viento impedían realizar cualquier tipo de operación para modificar el sistema de amarre. La enorme pantalla al viento que formaba el costado del artefacto, ya practicamente terminado de construir, hizo imposible también cualquier maniobra de los remolcadores de la ría. Inevitablemente, la estructura flotante navegó a la deriva hasta colisionar contra el puente. Todo el tablero y uno de los pilares de As Pías acabó en el fondo del mar y todavía continúa. La Xunta y Fomento tienen los proyectos listos y contratados para restablecer el fondo marino a su estado anterior al accidente porque los escombros afectan al banco marisquero. Aquel 13 de enero Ferrol supo lo que era vivir en una isla. De hecho, parte de las comunicaciones de pasajeros entre el norte y el sur de la ría se hicieron por lancha porque el refuerzo de los trenes y la carretera de Castilla fueron insuficientes para mantener mínimamente las comunicaciones. Si a partir de los años 80 la ciudad situó en primer plano los problemas de infraestructuras, tras el Discoverer todos reforzaron este objetivo. Entonces Astano (ahora Izar Fene) revisó también sus sistemas de amarre. En todo el mundo se supo de Ferrol, como ahora de Galicia con el Prestige .