03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
UN BAILARÍN como Jesús Quiroga es un orgullo para todos. Joven pero ya con años de trayectoria artística constante, apasionada, que se abre paso por su brillantez y que lleva a Ferrol en su corazón. Es lógico que le lleguen reconocimientos. Y ahí está, compitiendo por los premios Max, los Goya del Teatro. Él se lo merece.