07 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Mañón es el paraíso del marisqueo. Cuando casi toda la costa gallega está teñida de negro, la ría de O Barqueiro se ha librado del desastre. Ayer festejó la décimo cuarta edición de la Festa do Marisco, aunque los actos quedaron reducidos a la mínima expresión. Se suspendió el pregón y la comida oficial a la que solía asistir José Manuel Romay Beccaría. En cambio, los visitantes (menos que otros años) dieron buena cuenta de mil kilos de almejas y nécoras. El PSOE había pedido que se suspendiera.