Fernando Prieto, uno de los grandes nombres de la pintura hiperrealista gallega, hasta el 10 de diciembre expone en la sala del Puerto de Ferrol
25 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La muestra que Fernando Prieto expone en la sala de la Autoridad Portuaria de Ferrol lleva por título Recuerdos . Y sorprende, en ella, cómo la calidad técnica del pintor, ese trazo que hace que el cuadro parezca, a veces, una fotografía, llega a sugerir que tras los marcos, más que lienzos, hay ventanas. Pero ventanas al universo de los sueños, al país de la imaginación. -El hiperrealismo es un terriorio sin fronteras. -Sí, pero en mi caso habría que decir que lo que hago es un hiperrealismo subjetivo, en el que mi propio mundo se idealiza hasta llegar a conceptos que, en algún caso, podrían calificarse hasta de surrealistas. -La corriente a la que se ha adscrito su obra no es muy frecuentada por los artistas gallegos... -No, en Galicia no lo es. En cambio, a nivel español, el movimiento hiperrealista es muy fuerte. Ahí están artistas como Antonio López, Eduardo Naranjo o Toral. -Lo que expone estos días en Ferrol es su obra más reciente. -Sí, es una obra construida, como el título de la muestra indica, en torno a los recuerdos, que se plasman en imágenes como las de esa señora transparentada sobre la pared. Yo creo que aquí hay, ante todo, un canto a la libertad. -¿A la libertad? -A la libertad, sí. Me sigue pareciendo la gran utopía del ser humano, y desde luego es la idea que más influye en mi obra. El ser humano nace y muere condicionado por cuanto le rodea. Por eso la libertad es tan importante. Aunque a veces sólo pueda existir en el alma. Eso es lo que me inquieta, y lo que trato de plasmar. ¿Qué pintaré en el futuro...? No lo sé. Uno evoluciona con sus cuadros.