Seiscientas personas de todo tipo de profesiones liberales trabajan a un ritmo frenético en el centro comercial y de ocio de A Gándara doce días antes de su apertura
07 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Es como una gran escuela de oficios. No falta ni uno. En sus 52.000 metros de superficie trabajan sin descanso electricistas, escayolistas, cristaleros, fontaneros, maderistas... hasta completar un total de seiscientos hombres que, como abejas en el panal, se afanan con gesto tenso por acabar la tarea. Y es que el reloj se ha puesto en marcha y avanza imparable en su peculiar cuenta atrás, aunque a la mayoría de los obreros que trabajan en Odeón no le vendría nada mal que al día le crecieran unas cuantas horas de más. «Llevo seis o siete noches sin dormir», asegura a pie de obra el empresario José Fernández. Ya se le puede creer el apuro, si estas palabras las pronuncia el gerente del grupo Jofer, una de las principales firmas de montaje y rehabilitación de locales comerciales de la ciudad, acostumbrada a realizar proyectos de este tipo. En estos momentos, tiene a treinta trabajadores en el centro de ocio, en donde la maquinaria funciona a pleno gas para lograr que la gran superficie abra sus puertas, el próximo día 20, con sus mejores galas puestas. Esperando el milagro En el interior de Odeón todos confían en el milagro pero nadie pierde el tiempo. Hay gigantes dentro del gigante. Enormes grúas como sobre la que se encarama un pintor, que bajo la espectacular cúpula, a quince metros sobre el suelo, da color blanco a una imponente pared. En las plantas, los locales -cerca de ochenta- presentan un aspecto desigual. Desde la hamburguesería de Burguer King, que parece lista para freír sus primeras patatas, pasando por los amplios locales de Inditex, que afrontan su recta final de obras, hasta aquellos establecimientos en los que únicamente se aprecian los ladrillos de las paredes y el suelo de cemento. Odeón es hoy el paraíso del polvillo y el olor a esmalte. De ruidos ensordecedores y de ropa de faena. Es, sin duda, la obra promovida por la iniciativa privada más importante del año. No sólo para su promotor, sino para los cientos de pequeñas y medianas empresas que lo han hecho realidad.