Unos carpinteros muy especiales

L. Ocampo FERROL

FERROL

PATRICIA REY

Son un grupo de dieiciocho. Alguno no oye, los hay que no saben ni leer ni escribir. Y, a pesar de eso, la asociación A Xanela y UGT se han empeñado en que tengan un trabajo

29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Mercedes Baamonde tiene 40 años, un hijo, una enfermedad denonimada leiven (que en un 99% de casos sólo padecen los hombres) y síndrome de Reinaud, un mal degenerativo -«no tiene cura», explica- que, de momento, la ha dejado sin pies. Su experiencia laboral la llevó a deambular por joyerías, pastelerías, cuidado de ancianos... Nada estable. Ahora, Mercedes Baamonde cuenta con una nueva ocupación. Ella es una de las alumnas del curso de carpintería para discapacitados organizado por UGT As Pontes y las asociaciones A Xanela, Chamorro y Aspromor. Las clases se imparten en la nave de la antigua escuela de aprendices de Endesa. Carlos López es uno de los profesores. Lleva años en eso de la integración de las personas mi-nusválidas y, por eso, no duda cuando se le pregunta sobre la importancia del curso. «Lo fundamental es lograr la integración laboral y social de los alumnos», explica. Centro especial El curso de carpintería empezó el pasado mes de junio. Finalizará en mayo. Sin embargo, la intención de los promotores es que la iniciativa no acabe ahí. «De los dieciocho alumnos que empezaron nos gustaría lograr la contratación de entre ocho y diez», explican desde UGT. Para ello, el sindicato y la asociación pontesa A Xanela piensan en la creación de un centro especial de empleo. Sería el primero del municipio. Su puesta en marcha precisa -principalmente- de una lista de clientes a los que poder vender los productos que realizan. Por el momento, las negociaciones marchan bien. Estos aprendices de carpintería ya han logrado colocar su primera producción a Einsa, una empresa de Lugo y edificios de la Seguridad Social. Por eso, no dudan en que podrán disponer de un trabajo estable cuando llegue mayo. «¡Por supuesto que me gustaría quedarme!» -asegura Mercedes Baamonde- «aquí me lo paso como una enana, aprendo un trabajo, estoy entretenida... en mi casa me muero del asco».