Para buscar un ocio diferente

R. L. FERROL

FERROL

RAMALLAL

La institución que dirige Xoán Xosé Fernández abre nuevos horizontes

09 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Xoán Xosé Fernández, presidente de la asociación que sirve de marco jurídico a la Escuela Diocesana de Tiempo Libre, y actualmente verdadera alma de un proyecto que cumple veinte años de vida, afirma que no hay por qué tirar la toalla ante fenómenos como el del botellón. Cree que cuando hay problemas de conducta en la adolescencia lo importante no es lamentarse, sino buscar soluciones. Y él se muestra convencido de que esas soluciones radican, sobre todo, en la educación. Valor educativo «Eu penso -explica- que o ocio tamén ten que ser educativo. E esa expresión de perder o tempo , como sinónimo de divertimento, é algo que me horroriza». La diócesis de Mondoñedo-Ferrol, a la que pertenece la escuela, fue pionera en la formación de monitores y directores de actividades de tiempo libre. Y la idea, que cuenta con el incondicional apoyo de personalidades como el vicario general, Félix Villares, partió, en origen -como recuerda Xoán Xosé Fernández-, de quien hoy es una de las grandes figuras intelectuales de la Iglesia española, el teólogo Segundo Pérez López. A finales de los años setenta, Pérez López -siempre vinculado, por lazos personales y afectivos, a la comarca de Ferrol- compaginaba su labor pastoral como sacerdote con una intensa actividad en Cáritas. Pero la educación ya era entonces una de las grandes preocupaciones de quien más tarde sería director del Colegio Hispanoamericano de la Universidad de Salamanca y hoy del Instituto Teológico Compostelano, la Facultad de Teología de Galicia. Pérez López, con la colaboración de la religiosa oblata Anuncia Goicoa, crea el Servicio de Aire Libre Diocesano como propuesta abierta a los jóvenes. Fue el inicio. Años después nacía la escuela. Una escuela que hoy, de la mano de Xoán Xosé Fernández y sus profesores, ya no sólo forma monitores, sino directores de tiempo libre. «Porque o tempo -insiste él- non o hai que perder xamais».