El edificio del antiguo penal de San Campio atesora una colección única de la que forman parte desde documentos, banderas y maquetas hasta restos de naufragios
28 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Serían las doce. Esa hora a la que, ya en el Siglo de las Luces, el cañonazo del mediodía confirmaba a los grandes veleros de la escuadra, desde el Arsenal, que la jornada atravesaba el ecuador de los relojes. A las doce, sí, llegaban ayer a las Herrerías los directores de los más prestigiosos centros españoles de cultura militar (Barcelona, Sevilla, Valencia, Tenerife, Baleares...) para conocer los tesoros que guarda, entre sus muros, el antiguo penal de San Campio. Con Santiago González-Llanos, director del Museo Naval, como anfitrión, los visitantes, entre los que se encontraba el director del Instituto de Historia Militar, general Juan María de Peñaranda y Algar, recorrieron las salas donde se revive la memoria de la Armada Invencible, y de la escuadra que Churruca mandó en Trafalgar, y de la guerra de Cuba, y de los inicios de la navegación submarina... Atención Especial atención mereció, a los visitantes, el proceso que llevó a la creación del Arsenal. El tiempo (1726) en el que Felipe V ordenó guarnecer la costa acorde a las necesidades de los ingenios de navegación de la época. Y el comienzo, en Esteiro (1749), de las obras del gran astillero, toda una revolución naval.