El embajador Tomás Solís, secretario general de la Comisión Española de Cooperación con la Unesco, destaca la importancia de cuantas iniciativas se emprendan a favor de la declaración de Patrimonio de la Humanidad. Aunque también advierte de que haber emprendido ese camino «entraña una importante responsabilidad». -¿A qué se refiere? -A que quien obtiene la declaración de Patrimonio de la Humanidad es responsable de la conservación de los bienes que son objeto de esa declaración de la Unesco. Porque el sello que da la Unesco aporta prestigio, pero no recursos para el mantenimiento de esos bienes. Creer lo contrario es un error muy extendido. -A Ferrol aún le espera un largo camino... -Sí, claro. Pero el apoyo del Congreso de los Diputados tiene una gran importancia. -¿Qué supondría para la ciudad, en lo económico, ser patrimonio mundial? -Nuevos ingresos. Sobre todo en el ámbito turístico. Ese es un beneficio que se ha notado hasta en ciudades que era ya, de por sí, muy turísticas, como es el caso de Salamanca, y que percibirá con nitidez Ferrol.