Moeche se llena estos días de devotos del folk atraídos por el Festival Irmandiño. Los que acudan podrán disfrutar de la música y de la espectacular toma de la torre y aprovechar la visita para descubrir los atractivos del municipio. Además del castillo -una fortaleza con torre y ornamentación gótica-, Moeche ofrece hermosos paisajes, como el de a Ponte Nova, en la confluencia del Ferreiras con el Río Grande de Xubia. Los templos que se conservan, todos posteriores al siglo XVI, también merecen una parada. La iglesia de Labancengos tiene atractivo por su construcción gótica tardía, y la ermita de San Xiao dos Osos, en el límite con Cerdido, por el folclore que la rodea. Quienes disfruten con los feirones tienen dos citas: en el campo de San Ramón se celebran todos los días 11 y 23 de cada mes. Y el próximo día 31, el jolgorio regresará a la villa con las fiestas de San Ramón.