El Concello se fija el reto de contribuir a recuperar 7.000 habitantes en seis años

M. Ch. FERROL

FERROL

KOPA

Todos los candidatos a alcalde incluirán en sus programas electorales propuestas para aumentar el censo Xaime Bello: «Hai proxectos en marcha que permiten ser optimistas»

27 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Galicia sangra, se desangra por Ferrol. La publicación del nuevo censo, unos datos difundidos anteayer por el Instituto Nacional de Estadística, revela que esta ciudad se sitúa entre los cincuenta municipios españoles que más población han perdido entre 1981 y el año pasado. Apenas sí tiene ya 77.950 habitantes. Contrariado aunque sereno, el alcalde, Xaime Bello (BNG), reacciona al dato con un órdago: el Concello se fija la meta de, impulsando políticas urbanísticas e industriales, contribuir a recuperar 7.000 vecinos en sólo seis años. «Hai proxectos en marcha que permiten ser optimistas», asevera el regidor para luego enumerar: desarrollo urbanístico en San Xoán, Canido y Santa Mariña; rehabilitación del casco histórico; constitución del centro comercial abierto en A Magdalena; conclusión de la autopista del Atlántico; construcción del puerto exterior... Se trata de proyectos todos que, efectivamente, si las obras se ajustan a los calendarios oficiales previstos, deberían convertirse en realidad antes de ese horizonte del 2008 al que confía sus planes el gobierno local. Debate electoral Preocupa la recesión demográfica. En plena carrera hacia las urnas, todos los candidatos a dirigir el Ayuntamiento adelantan que sus programas electorales incluirán medidas para contribuir al incremento censal. El independiente Juan Fernández, su tocayo Juncal (PP) y el socialista Amable Dopico coinciden en prometer que, si resultan elegidos alcaldes, promoverán la creación de suelo industrial para favorecer el asentamiento de nuevas empresas generadoras de empleo. En efecto, el paro es, de largo, la principal preocupación ciudadana en Ferrol, según el Barómetro Urbano de Sondaxe publicado por La Voz el domingo pasado. La ciudad vive sumida ahora en su mayor crisis poblacional. Desde que se inició la reconversión del sector naval (1983) ha perdido casi 13.000 habitantes.