Los sindicatos cifran en un 98% el seguimiento de la huelga convocada contra la reforma del paro Ferrol vapuleó ayer las cifras de participación en una movilización social al reunir a cerca de 25.000 personas en torno a la manifestación convocada por los sindicatos Comisiones, UGT y CIG contra la reforma de las prestaciones por desempleo. Quince años después de la reconversión industrial que tanta contestación social generó en la comarca, la ciudad amaneció prácticamente paralizada, con un seguimiento de la huelga que sindicatos y organizaciones empresariales situaron en torno al 98%. Enfrentamientos entre piquetes y policía en Alcampo fueron la excepción a una jornada de huelga general sin incidentes.
20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La sociedad ferrolana buscó en su memoria colectiva y se remontó a las manifestaciones en contra de la reconversión naval para establecer una comparación entre las movilizaciones de entonces -hace ya más de quince años- y la que discurrió ayer desde la plaza de O Inferniño hasta la de España. «Ferrol se queda pequena para esta gran manifestación», exclamó Juan Luis Dopico, secretario comarcal de UGT, quien desde el pequeño palco intentaba coordinar la colocación de las 25.000 almas -según las estimaciones de los sindicatos y de la Policía Local- en torno al edificio de usos múltiples de la Xunta. La participación en la medida de protesta fue, sin duda alguna, el eje común de las intervenciones de los portavoces de Comisiones, CIG y UGT, que calificaron de histórica la respuesta ciudadana conseguida en Ferrolterra. Julio Abelleira, secretario de CC OO, abrió el turno de intervenciones definiendo la movilización de «contundente, masiva y pacífica». Además, lamentó la campaña de desprestigio ejercida contra los sindicatos «por aqueles que teñen medo á democracia e por elo recortan o dereito á folga». Abelleira dejó aviso a los asistentes. «Son momentos de acción, de conciencia e de unidade. Éste é o camiño». Emilio Cagiao, secretario comarcal de la CIG, rememoró el trabajo desplegado en las últimas semanas por los delegados de las centrales y aseveró que «os dereitos conquístanse e deféndense, nin se negocian nin se venden». Juan Luis Dopico, que se estrenó en su primera movilización como secretario comarcal de la UGT, instó a los participantes en la concentración a «beber do éxito» de la medida y se despidió tras realizar un saludo «solidario y fraternal» a los que integraron la manifestación, que discurrió a lo largo de dos kilómetros, enlazando la plaza de O Inferniño, de España, la calle María y la Real hasta culminar de nuevo en el corazón administrativo de la ciudad.