La apertura del nuevo edificio que albergará la Escuela de Idiomas ¿que ocupará el mismo espacio donde se erguía la antigua sede del centro¿ traerá consigo un buen puñado de ventajas para los alumnos. Y también para los profesores. La institución estrenará instalaciones de las que carece en Caranza, como un salón de actos, dos laboratorios (en la antigua sede sólo disponían de uno), una cafetería y una biblioteca propia (ahora comparten estanterías con la del Ingabad). Además, los equipos con los que cuentan las aulas ¿televisión, vídeo y audio¿ se ampliarán con DVD. El director de la escuela, Fernando Fernández, confía en que profesores y alumnos puedan mudarse a la nueva sede a principios del mes de enero, puesto que la Consellería de Educación ha fijado para diciembre de 2002 la finalización de las obras de construcción del edificio.