Los ferrolanos afrontan hoy una misión imposible, sorprender a un Santander que sólo perdió un partido en el Sardinero Racing versus Racing. En el Sardinero, a partir de las cinco de la tarde y con arbitraje del extremeño Fidel Valle Gil, un colegiado que ya pitó al Racing en un buen número de ocasiones.
23 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los racinguistas, necesitados de una segunda victoria que confirme que la mala racha quedó atrás, afrontan hoy su particular misión imposible, sorprender a un Santander que en su casa es imbatible, ya que tan sólo perdió un partido, 0-2 frente al Burgos en la séptima jornada. Desde la llegada de Quique Setién al banquillo, los cántabros han disputado diez partidos en casa, con un balance de nueve victorias y un empate. Es decir, en la etapa Setién no saben lo que es perder en casa. Además, en estos diez encuentros en el Sardinero se han mostrado como un equipo extremadamente seguro, encajaron únicamente cuatro tantos. Tan sólo con hacerse fuerte en casa, el Santander ha conseguido meterse entre los equipos que aspiran al ascenso, ya que fuera de casa baja mucho, de hecho, tan sólo ganó un partido (0-1 en Albacete), el resto fueron ocho empates y cinco derrotas. El Racing tendrá que rendir hoy a su mejor nivel para poder regresar de Santander con algo positivo. Los ferrolanos viajan especialmente animados, dispuestos a rendir al mismo nivel que en el Tartiere y con ganas de dar la sorpresa y sumar los tres puntos en juego. Ganar significaría situar al Racing con 40 puntos a sólo ocho de los puntos que se prevee serán suficientes para permanecer en Segunda. El Racing no viaja solo en este compromiso. A las tres de la tarde de ayer partieron hacia la capital cántabra cuatro autocares cargados de aficionados y a primeras horas de esta mañana tiene prevista su salida otro autobús. Además, muchos seguidores harán el viaje en sus vehículos particulares.