FÚTBOL / RACING La clase de primero de bachiller del Tirso de Molina estaba ayer especialmente alborotada. La noticia del interés del Barça en el ahora más famoso de sus alumnos corría de boca en boca por los pasillos del centro.
04 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El club catalán tienta a Pablo Rey-Cabarcos, y su madre se pasó el día atendiendo amablemente un teléfono móvil que sonó mucho más de lo acostumbrado. Porque la oferta que el pasado viernes ya le anunciaron emisarios blaugranas puede conseguir lo que no lograron las que el Dépor y el Celta ya le hicieron a El Niño del Racing, de sólo 16 años. «Tienta mucho, pero aún tenemos que conocer más datos y decidir entre mi familia, el Racing y yo», señala el media punta. Contacto de un ojeador De momento, Pablo Rey espera más datos sobre el interés del Barcelona en incorporarlo a sus categorías inferiores. El pasado viernes, un emisario de los catalanes visitó la céntrica óptica familiar para solicitar su número de teléfono. «El club se pondrá en contacto con el jugador, su familia y el Racing en unos días», les vino a avanzar uno de los ojeadores culés en Galicia. Su brillante pretemporada con el primer equipo verde levantó el interés de varios clubes. Así, a la llamada que hace dos años el Deportivo había realizado a Pablo Rey, se sumó en verano la del Celta, a través del directo de las categorías inferiroes, Javier Maté. Su familia le aconsejó seguir entrenando en Ferrol sin olvidar los estudios. «Queremos que lo primero sea su formación», apunta su padre, Fon Rey. Hasta tal punto que el joven media punta renunció a entrenar con el primer equipo del Racing para no descuidar sus estudios. Debido a las bajas, Luis César llegó a convocarlo para el encuentro de Segunda ante el Ejido. Pero después pasó a trabajar con José Manuel Gundín en el conjunto juvenil de Liga Nacional. Desde allí y la selección gallega sub-17 siguió creciendo. Un ojeador del Barcelona presenció el partido que disputó con el combinado autonómico ante el Compostela B y puso en marcha toda la maquinaria culé de categorías inferiores. «Acogí la visita a la óptica sorprendido y con mucha ilusión, porque el Barcelona impone. Pero también da mucho que pensar», explica con un aplomo poco frecuente para un chico de su edad. Todo dependerá de las condiciones que le presente el Barça cuando concrete su oferta. Porque, además, «también me siento muy a gusto en el Racing, donde todos me trataron de maravilla, y le tengo mucho que agradecer a Luis César». Un club que abre la puerta De las garantías de formación académica que el Barcelona le ofrezca y la disposición del Racing dependerá la decisión que tomarán Pablo y su familia. Aunque el club ferrolano siempre facilita la salida de jóvenes promesas en busca de un sueño.