FÚTBOL / RACING
25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El partido de mañana del Racing no pasará a la historia por su vistosidad. Lo adelantó ayer reiterativamente Luis César, entrenador del cuadro verde. Así que el vídeo podrá permanecer apagado ante un encuentro que será ofrecido en directo (18.30) por la TVG. «Todos conocemos el poderío del Eibar en su casa. ¿Por qué? Por su estilo de juego y las dimensines reducidas de su campo», arrancó diciendo en su comparecencia semanal. Y en torno a esa idea, y al condicionante que suponen los 103 por 65 metros del rectángulo de Ipurua, discurrió su mensaje. «El Eibar te asfixia en su casa por las reducidas dimensiones del terreno de juego de Ipurua», señaló el técnico arousano. Y explicó el plan para buscar la victoria, «porque de entrada nunca firmo el empate», en un escenario que, al menos, ya no es el barrizal de años atrás. «Cuando tengamos la posesión, debemos pensar muy rápido. Y jugaremos con el menor número de contactos posible. Cuanto más tiempo dispongamos del esférico, pasaremos el peligro de perderlo», apuntó el técnico del Racing. Así que la consigna será «actuar lejos de la portería propia». Ojo a los rechaces Luis César espera que el Eibar se limite a jugar en largo. «Cuando cojan el balón lo van a mandar a nuestra espalda, cuanto más lejos mejor. Así que deberemos atender al rechace para que la segunda jugada no se convierta en una ocasión de gol», añadió. La zaga mantendrá su posición adelantada en busca del fuera de juego, como en los últimos partidos. «Defenderemos donde esté el balón y achicaremos espacios», matizó. ¿Un partido feo, entonces? El técnico del Racing prefirió dejarlo entrever con un eufemismo: «Habrá muchas posesiones cortas y de pocos pases. Podríamos combinar, pero sería como arriesgar 1.000 pesetas (6,01 euros) contra 100.000». Además, el técnico arousano del Racing también incidió ayer en que, en un campo como Ipurua, circuntancias habituales de cualquier choque, como la importancia de marcar primero o las jugadas a balón parado, adquieren mayor trascendencia, para convertirse en «un factor casi decisivo».