FÚTBOL / RACING
04 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing ha comenzado el maratón de 42 jornadas de Liga lanzado. Tres victorias (sobre el Murcia, Ejido y Extremadura), dos empates (ante el Elche y el Atlético) y una derrota (frente al Oviedo) le han reportado once puntos en seis partidos, a la espera del desenlace del aplazado en Tarragona con 2-0 para el Nástic. Un vistazo a la clasificación indica que marcha al triple de velocidad que la pasada campaña, cuando necesitó tres meses y quince jornadas para alcanzar ese registro. Más que por la notable situación en la clasificación de Segunda, con el séptimo puesto en su poder, la plantilla destaca la tranquilidad que otorgan los once puntos. «Cuanto antes sumemos los necesarios para lograr la permanencia, faboloso, y si después se puede aspirar a más, pues mucho mejor», señalan con cautela casi todos los jugadores del Racing. La pasada campaña, el cuadro verde soportó durante más de la mitad de Liga la presión de moverse por la zona de descenso. Las tres derrotas seguidas al inicio de Liga le obligaron a marchar a remolque durante todo el campeonato y realizar una gran progresión en la segunda vuelta. En medio de los registros para la esperanza, el vestuario y la afición sólo mantienen una duda. ¿Por qué le cuesta más jugar en casa que fuera? El excelente estado del terreno de juego de A Malata ya no lo convierte en una excusa. Y nadie conoce la respuesta. «La verdad es que jugamos con el mismo esquema, el mismo tipo de futbolistas y la misma ambición», señala el técnico, Luis César, «pero el rendimiento no es igual». El Santander brindará el domingo una ocasión de romper esa imagen.